lunes, 8 de enero de 2007

primer viaje

Romper un vaso es cuestión de segundos,de milésimas de segundos. No ves cómo va cayendo desde la mesa de madera del salón al suelo, no ves como una vez en el suelo, a causa del golpe, el vaso de divide en cientos de cristales mínimos.
Sin embargo, en algunas ocasiones, puedes ver como se rompe un corazón, éste también se divide después en cientos de cachitos,cada uno diferente, pero como con el vaso roto, cada uno de esos cachitos puede hacer que te lastimes al recogerlos, al intentar recomponer la figura entera. Y los que más duelen, son los que dejaste olvidados, los que no recogiste porque el cristal era tan fino y transparente que no se veía; y entonces, un día, caminas descalza por el suelo y zas!: tropiezas con él, y es cuando escuchas aquella canción que no recordabas desde hace años y te acuerdas de cuando os reías, de cuando sin querer, una mano rozaba la otra.

4 comentarios:

Jenny jirones dijo...

En todas las casas en las que alojes, iré de visita.
La primavera toda.

Ale dijo...

es que no se trata de andar pegando pedazo con pedazo con pedazo.
cuando se te rompa el corazón, dejalo roto, incorporá ese dolor y contale (o mostrale) a tus amigos lo que te pasó.
ellos van a prestarte el suyo por un rato. y así, por causa de latidos ajenos, vas a ir generando un nuevo sonido propio.
cuando tengás esa música dentro tuyo, el cuerpo alegre por la invasión, va a generar un recipiente donde refugiar la nueva alegría.
a fuerza de compañía y ganas de acompañar, el corazón se hace otra vez y tus manos vuelven a estar llenas de huellas...

...así que gracias por la visita sobretodo

Patricia Casalderrey dijo...

y delicadamente te envuelve
el cristal
o la tristeza

Cabalista dijo...

Quizá debería encontrar unas lentes adecuadas para recoger cada fragmento , cada cual más fino y transparente, tal vez así evitara las heridas en los pies y quien sabe, las heridas de otros pies. En fin, sólo me queda volverme al altillo para revolver en mis viejos trastos y colocarme a la espalda aquella enorme carga de anteojo, gafas, matavistas y antiparras varias para quitarme de encima ese atisbo de cegue + ra.
Soy nuevo en esto, no dejéis de visitar "La lanza de papel", un blog abierto a los pliegos de los demás y cómo no, a sus múltiples lanzas.